CARIES DE APARICIÓN TEMPRANA

¿Conoces las graves consecuencias de las caries en los dientes de leche?

Muchos son los padres y madres que acuden a la consulta acompañando a su hij@ que se queja de que le duele el diente. Cuando tras examinarles confirmas que tienen una (o varias) caries en la dentición temporal no deja de asombrarme una respuesta: “Pero, ¿esos son de leche, no?, ¡se le tienen que caer!”. O peor aún, “fuimos al pediatra y nos dijo que se le caerían, que no hacia falta tratarlos”.


Nada más lejos de la realidad.


Los dientes de leche son importantísimos para que el niño pueda masticar y deglutir bien, para desarrollar el paladar y la mandíbula, es decir, su estructura facial, para hablar correctamente, para mantener el espacio para los permanentes y para desarrollar una sana autoestima.


La caries es actualmente la enfermedad infecciosa crónica más frecuente en la infancia que puede tener graves repercusiones en la salud general del bebé y niño como:

  • Dolor intenso

  • Hospitalizaciones y visitas de urgencia

  • Disminución de su desarrollo físico

  • Disminución de la calidad de vida

  • Elevado coste de tratamiento.


Sin embargo, quizás el factor más importante para el cuidado de los dientes de leche sea la estrecha relación que existe entre las caries en los dientes de leche y los permanentes. Es decir, un niño con caries en sus dientes de leche será probablemente un niño con caries en los dientes permanentes y por lo tanto, un adulto con múltiples tratamientos dentales, con las consecuencias económicas, físicas, psicológicas y emocionales que ello implica.


La caries en los dientes de leche avanza muy rápidamente debido a que el esmalte de estos dientes es más fino que el de los permanentes y el nervio está más próximo a la superficie.


La primera etapa de la caries precoz suele ser la aparición de “manchas blancas” en el esmalte de los dientes anteriores superiores, generalmente en la zona que bordea la encía.


En los niños pequeños esta descalcificación progresa rápidamente hacia un agujero, ocasionando dolor, dificultad para comer, pérdidas de días de escuela, infecciones bucales, infecciones faciales a nivel de las mejillas y labios, visitas de urgencia y hospitalizaciones, etc.


Nuestras recomendaciones acerca de las caries son:

Revisa el color de los dientes de tu hij@ y si observas alguna pigmentación o "mancha blanca" en los incisivos superiores consúltanos para que podamos detener el proceso infeccioso y revertir los factores de riesgo que están descalcificando sus esmalte.


Las caries en sus etapas iniciales pueden ser detenidas; sin embargo si progresa hacia la dentina y pulpa (nervio) deben ser curadas con empastes o tratamientos del nervio de los dientes de leche ( sí, estos también tienen nervio) para evitar dolor, infecciones bucales y faciales.

¿Sabes que la caries es una enfermedad 100% controlable?


La caries es actualmente la enfermedad infecciosa crónica más frecuente en la infancia, cinco veces más común que el asma y siete veces más común que la rinitis alérgica.


Es un problema serio de salud pública que puede tener graves repercusiones en la salud general del niño.


La caries es una enfermedad infecciosa multifactorial, con lo cual existen diversos factores implicados en su aparición. Entre los más destacados durante la niñez tenemos:


  • Visitas tardías al dentista: Es recomendable que visitemos a tu bebé lo antes posible (antes del año de vida), para ofrecerte herramientas que te permitirán prevenir enfermedades bucodentales en tu hijo/a.

  • Higiene oral insuficiente: es quizás el factor más destacable para la aparición de caries. La limpieza bucal es obligatoria a partir de la aparición del primer diente de leche, así como el uso del hilo dental cuando las muelas hayan hecho contacto ya que es entre dientes donde aparecen la mayoría de caries en dentición temporal.

  • Hipoplasias del esmalte: los defectos de calcificación del esmalte en dientes de leche están ocasionados por alguna alteración durante su formación (intrauterina) y los vuelve más susceptibles a caries ya que es un esmalte de peor calidad.

  • Transmisión temprana de bacterias: el contagio temprano de bacterias en la saliva de la madre/ padre/ cuidador aumentan el riesgo de caries del bebé.

  • Alimentación nocturna: durante el sueño, el flujo salival es casi nulo y es el momento más propicio para el ataque de bacterias. Por ello, a partir de la aparición del primer diente de leche, se desaconseja la alimentación nocturna, especialmente en biberón. En caso de continuar con la lactancia o biberón, se debe procurar limpiar los dientes después de la toma nocturna.

  • Hábitos alimenticios incorrectos: una dieta altamente cariogénica, especialmente entre comidas, multiplica la posibilidad de desarrollar caries precoz.

  • Anatomías dentales retentivas: Surcos profundos, zonas de apiñamiento, dientes girados… favorecen la retención de comida y aumentan el riesgo de caries. Para este tipo de anatomías dentales, los sellantes de fosas y fisuras son una excelente medida preventiva para evitar la retención de comida y la caries.

  • Insuficiente exposición a fluoruros: El uso de flúor tópico es la medida más eficaz para aumentar la resistencia del diente al ataque de bacterias. Por eso revisaremos la cantidad que necesita tu hij@ de manera personalizada en función de su riesgo de caries.

  • Niños con medicación prolongada: Muchos medicamentos pediátricos (antibióticos, analgésicos, antigripales, corticoesteroides, etc) tienen un alto contenido de azúcares y los niños medicados son pacientes de alto riesgo de caries y deben ser monitorizados con más frecuencia.


Visítanos, te asesoraremos sobre el riesgo de caries de tu hijo y aplicaremos las medidas preventivas adecuadas desde casa y en la consulta.

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© 2020 Esmeralda Herrero